Cuidados de la Dracaena

La Dracaena, o árbol de sangre de dragón, es una planta resistente y de bajo mantenimiento que encaja sin esfuerzo en tu interior. Debe su nombre a la resina roja de su tallo. Con su fuerte tronco y sus elegantes hojas, la Dracaena es un verdadero reclamo que se mantiene sano incluso sin muchos cuidados.

Cuidados de la Dracaena

La Dracaena, también conocida como drácena, es una planta de interior superfácil que apenas necesita cuidados. La resina de un rojo intenso que sale de su tronco le ha dado su curioso apodo. Con su tronco robusto y sus hojas elegantes, la Dracaena es todo un foco de atención en tu interior. Esta belleza tropical se adapta sin esfuerzo y se mantiene sana, incluso si te olvidas de regarla.

En esta página encontrarás todo lo que necesitas saber para mantener tu drácena sana y feliz.

Cuidados de la Dracaena verzorging - Green Bubble

Consejos de cuidado de la Dracaena en breve

Ubicación

  • Luz indirecta: a la drácena le gusta la luz clara, pero indirecta. El sol directo puede quemar sus hojas, así que elige un lugar con luz filtrada.
  • Evita las corrientes de aire: no coloques la planta en sitios donde haga menos de 18°C o donde puedan generarse corrientes, como cerca de ventanas o del aire acondicionado.

Riego y humedad

La Dracaena no necesita mucha agua. Solo tienes que regarla 1 vez cada 3 a 6 semanas, porque almacena la humedad en su tronco. Comprueba siempre la tierra antes para ver si de verdad necesita agua, ya que el exceso de riego no le sienta nada bien a esta planta tan resistente.

Abono

  • En la temporada de crecimiento (de marzo a septiembre) añade abono líquido al agua de riego (1x cada 3 a 6 semanas)
  • En el periodo de reposo (de septiembre a marzo) no le des abono, ya que puede ser perjudicial.
  • Sigue siempre la dosis recomendada, puede variar según el abono.

Tierra y maceta

  • Usa una mezcla de tierra para macetas con, por ejemplo, vulcastrat o arcilla expandida para conseguir una estructura aireada.
  • Elige una maceta amplia con orificios de drenaje; así las raíces tienen espacio suficiente y el agua drena bien.
  • Revisa las raíces con regularidad al trasplantar para ver si necesitan más espacio.

Garantía Fresca del vivero
Tipo de entrega Planta de interior entregada en maceta de cultivo
Latijnse naam Dracaena
Standplaats Normaal daglicht/halfschaduw
Waterbehoefte 1x in de 3-6 weken
Tóxica Ligeramente tóxica si se ingiere
Purificador de aire
Mantenimiento Poco

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“La Dracaena no necesita mucha agua. Solo tienes que regarla 1 vez cada 3 a 6 semanas, porque almacena la humedad en su tronco. ”
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Preguntas frecuentes sobre la Dracaena

Respuestas rápidas a las preguntas más frecuentes sobre riego, luz, abono y cuidados.
No se me dan bien las plantas, ¿es la Dracaena una buena opción para mí?
La drácena es en realidad una de las plantas de interior más fáciles que puedes tener, ¡aunque no se te den nada bien las plantas! Es una planta muy agradecida y que necesita pocos cuidados. La Dracaena crece bien en distintas condiciones de luz, siempre que evites el sol directo. Y además necesita muy poca agua.
¿Por qué se ponen amarillas las hojas de mi Dracaena?
Que las hojas se pongan amarillas puede tener varias causas: - Exceso de riego: las drácenas son sensibles a la pudrición de la raíz si reciben demasiada agua. Asegúrate de que el sustrato drene bien. - Falta de riego: si la planta pasa demasiado tiempo sin agua, las hojas también pueden amarillear. - Demasiado sol directo: la drácena se desarrolla mejor con luz indirecta; el sol directo puede dañar las hojas. - Falta de nutrientes: si hace mucho que no abonas la planta, la carencia de nutrientes puede decolorar las hojas.
¿Con qué frecuencia hay que regar una Dracaena?
La drácena necesita muy poca agua y no pasa nada si alguna vez se te olvida. En la mayoría de los casos basta con regarla una vez cada 3-6 semanas. A la planta le gusta secarse un poco entre riego y riego, así que comprueba que la capa superior del sustrato esté seca al tacto antes de volver a regar. En invierno, cuando la planta está menos activa, sus necesidades de agua son todavía menores. Eso sí, usa siempre un sustrato con buen drenaje para que el agua no se quede estancada en la maceta, porque a la Dracaena no le gustan nada los «pies mojados».
¿Cuál es la temperatura ideal para una drácena?
A las drácenas les gustan las temperaturas de 18-24°C. Toleran el frío de forma temporal, pero las temperaturas por debajo de 15°C pueden dañar la planta.
¿Por qué le salen bordes marrones a las hojas de mi drácena?
Los bordes marrones pueden indicar varios problemas: - Poca humedad ambiental: las drácenas necesitan cierto grado de humedad en el aire. En ambientes secos los bordes de las hojas se vuelven marrones. - Exceso de riego o pudrición de la raíz: si riegas con demasiada frecuencia o el agua no drena bien, las raíces pueden pudrirse, y eso se manifiesta en forma de bordes marrones en las hojas.
¿Por qué no crece mi Dracaena?
Si tu drácena no crece, puede deberse a varias causas: - Luz insuficiente: las drácenas necesitan luz clara e indirecta para crecer bien. Un sitio mayormente en sombra también sirve, pero demasiada sombra frena el crecimiento. - Falta de abono: la planta necesita nutrientes de vez en cuando, sobre todo si lleva mucho tiempo en la misma maceta. - Riego excesivo o insuficiente: regar de forma irregular afecta al crecimiento. - Problemas de temperatura: las drácenas crecen mejor con temperaturas constantes y templadas.
¿Es peligrosa la drácena para las mascotas?
La Dracaena es tóxica para las mascotas, sobre todo para perros y gatos. Contiene unas sustancias llamadas saponinas que pueden provocar vómitos, pérdida de apetito y otros problemas digestivos si el animal se come una parte de la planta. Por eso conviene mantenerla fuera del alcance de las mascotas.
¿Por qué se le caen las hojas a mi Dracaena?
Las hojas más viejas se caen de forma natural. Si ves que las hojas inferiores se marchitan, suele tratarse de un envejecimiento normal que forma parte del crecimiento de la planta. En algunos casos la caída de hojas tiene otras causas, sobre todo si se desprenden hojas sanas: - Riego excesivo o insuficiente: es la causa más habitual. Tanto regar de más como regar de menos hacen que caigan las hojas. - Poca luz: las drácenas necesitan luz suficiente. En rincones demasiado oscuros acaban soltando las hojas. - Cambios de temperatura: las plantas expuestas a cambios bruscos de temperatura o a corrientes de aire pueden perder hojas.
¿Puede florecer una drácena?
La Dracaena puede florecer, pero en un salón no ocurre prácticamente nunca. Solo cuando la planta es adulta y está en un entorno muy favorable. En la Dracaena fragrans, por ejemplo, las flores son blancas y desprenden un aroma intenso, aunque normalmente esto solo sucede si la planta recibe buenos cuidados durante muchos años.
¿Por qué se está poniendo marrón el tronco de mi Dracaena?
El tronco marrón puede tener varias causas: - Pudrición de la raíz por exceso de riego: si la planta recibe demasiada agua, las raíces se pudren y el tronco se vuelve marrón y blando. - Infecciones por hongos: pueden dañar el tronco, sobre todo en plantas con demasiada humedad o mala circulación del aire. - Cuidados deficientes o poca luz: la falta de luz suficiente afecta a la salud del tronco y puede provocar manchas marrones.
¿Puedo poner la drácena en el exterior?
Las drácenas se pueden sacar al exterior (en verano, por ejemplo), pero no toleran bien el frío ni las heladas. Hay que meterlas dentro en cuanto las temperaturas bajen de 15°C. En climas cálidos y tropicales pueden crecer al aire libre, pero en el resto de zonas es mejor mantenerlas en casa.

Todo sobre el cuidado de la drácena

La Dracaena es una planta de interior especialmente fácil que sobrevive con unos cuidados mínimos. Gracias a su origen resistente, es prácticamente indestructible, incluso para quienes no tienen mano con las plantas.

La mejor ubicación para la Dracaena

A la drácena le gusta la luz, pero no el sol directo. Colócala en un lugar luminoso, pero evita el sol fuerte que pueda quemar sus hojas. ¡Un sitio con sombra predominante y luz natural es perfecto para la Dracaena!

Cómo regar la drácena

La Dracaena es muy agradecida en cuanto al riego. Esta planta almacena agua en su tronco, por lo que dispone de un depósito natural. Gracias a ello, la drácena puede abastecerse de humedad durante mucho tiempo, lo que la convierte en una opción especialmente duradera. Por eso solo tienes que regar la Dracaena cada 3 a 6 semanas. En verano lo mejor es regar cada 3 semanas, mientras que en invierno suele bastar 1 vez cada 6 semanas. Eso sí, deja siempre que la tierra se seque entre riego y riego, porque la planta es sensible al exceso de agua.

Humedad y temperatura

La drácena procede originalmente de zonas tropicales, pero no es nada exigente con la humedad. Aun así, agradece que el aire no esté demasiado seco. En invierno la humedad dentro de casa puede bajar por la calefacción, así que de vez en cuando ayuda pulverizar las hojas o colocar la planta sobre un plato con agua. La temperatura ideal para una Dracaena está entre 18 y 24°C. Evita los lugares con corrientes de aire y no la pongas justo al lado de un radiador o del aire acondicionado.

Maceta y tierra para la Dracaena

A esta planta le gusta un sustrato con buen drenaje. La tierra para macetas normal con arcilla expandida o vulcastrat es ideal, porque mejora el drenaje y evita que las raíces se queden demasiado húmedas. Procura también que la maceta sea lo bastante grande para las raíces, pero no demasiado, para que la planta no invierta toda su energía en las raíces en lugar de en las hojas.

Cómo abonar la drácena

Durante la temporada de crecimiento, desde principios de primavera hasta finales de verano, a la Dracaena le viene bien un poco de abono extra. En este periodo, dale cada 6 semanas un abono líquido para plantas de interior. En otoño e invierno la planta no necesita abono, porque está en reposo.

Trasplantar la Dracaena: ¿cómo y cuándo?

Como la mayoría de las plantas de interior, la drácena necesita un trasplante de vez en cuando. Puedes hacerlo cada 2-3 años, sobre todo cuando las raíces empiecen a llenar la maceta. La primavera es el mejor momento para trasplantar, cuando la planta está en su fase de crecimiento activo.

Te explicamos encantados cómo hacerlo en nuestro blog «Así se trasplanta tu planta».

Cómo podar la drácena

Aunque la Dracaena es una planta fuerte, a veces conviene podarla para mantenerla en buena forma. Retira las hojas muertas o dañadas para que la planta luzca cuidada y no malgaste energía en partes debilitadas. La poda también ayuda a darle forma y a estimular el crecimiento. El mejor momento para podar es en primavera, antes de que la planta empiece a crecer activamente.

Usa unas tijeras afiladas y limpias para cortar las hojas cerca de la base. No podes en exceso: recorta solo lo justo para mantener una forma bonita y compacta.

Esquejes de drácena

¿Quieres multiplicar tu Dracaena? Es relativamente sencillo mediante esquejes. Corta una rama sana de la planta (con al menos una hoja) y ponla en agua o directamente en una maceta pequeña con tierra. Al cabo de unas semanas deberían empezar a salir las raíces. Puede tardar un tiempo, así que ten paciencia. Otro método consiste en separar con cuidado el cepellón de una planta adulta y plantar por separado cada una de las partes.

Lee el plan paso a paso completo en nuestro blog sobre cómo hacer esquejes de tu planta de interior.

Problemas frecuentes en la drácena

Aunque la Dracaena es una planta a prueba de todo, puede sufrir algunos problemas habituales, aunque no ocurre a menudo.

Pudrición de las raíces: suele deberse a un exceso de riego. Asegúrate de que la maceta drene bien y de que no quede agua en el fondo.

Hojas que amarillean: puede deberse a un exceso de agua, a falta de abono o a poca luz. Revisa tus cuidados y ajústalos si es necesario.

Puntas de las hojas marrones: suele deberse al aire seco o a la falta de agua. Procura que haya suficiente humedad.